La Real, Fervorosa, Piadosa y Mercedaria Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús del Consuelo en el Desprecio de Herodes, Madre de Dios de la Misericordia (Reina del Transporte) y San Cristóbal Mártir se complace en anunciar oficialmente que Doña María José García-Pelayo ha sido distinguida con el Volante de Oro de San Cristóbal Mártir 2025, máximo reconocimiento que otorga la Orden del Volante de Oro de San Cristóbal.
Este galardón, profundamente simbólico y con un gran valor institucional y humano, se concede a título personal a María José García-Pelayo en reconocimiento a su compromiso sincero, constante y cercano con las hermandades y cofradías de nuestra ciudad, especialmente con la Hermandad del Transporte. Un homenaje a una trayectoria política marcada por el servicio a los jerezanos, y que ha sabido tejer puentes sólidos entre la administración pública y la vida cofrade, siempre desde el respeto, el diálogo y la colaboración.
La Orden del Volante de Oro, que entrega esta distinción desde hace décadas, ha reconocido a lo largo de su historia a personas e instituciones de gran relevancia, y este año ha acordado por unanimidad otorgar el galardón a una persona profundamente vinculada a Jerez, reconociendo su firme respaldo a la vida cofrade, nuestras tradiciones religiosas y culturales, y su implicación personal en la promoción y defensa del papel social, espiritual y patrimonial que desempeñan nuestras corporaciones.
María José García-Pelayo ostenta en la actualidad los cargos de alcaldesa de Jerez, presidenta de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y presidenta del Partido Popular de Jerez.
La entrega oficial del Volante de Oro de San Cristóbal 2025 tendrá lugar el próximo jueves 31 de julio. A las 21:00 horas se celebrará la Santa Misa en honor a San Cristóbal Mártir en la Basílica de Nuestra Señora de la Merced Coronada, y al término de la Eucaristía se procederá a la entrega del galardón.
Invitamos a todos nuestros hermanos, fieles y devotos a acompañarnos en esta celebración tan especial, en la que honraremos a nuestro Patrón y reconoceremos públicamente a quien tanto ha hecho —y sigue haciendo— por nuestras hermandades.



