En la noche del pasado 8 de noviembre, y tras la finalización de la eucaristía del primer día de Triduo a Madre de Dios de la Misericordia celebrada en la Basílica de la Merced, se produjo el acto de entrega de la faja del Excelentísimo Señor General de la Guardia Civil Don Alfonso Rodríguez del Castillo.
Primeramente se procedió al nombramiento de Don Alfonso Rodríguez del Castillo como Hermano Honorario de nuestra Hermandad.



A continuación se llevó a cabo el acto de la entrega de la faja.
Comenzando con una breve descripción de detalles históricos de Madre de Dios de la Misericordia, nuestro Secretario dio paso al Teniente Coronel Don Esteban Gómez Naranjo, que acudió al acto en representación de la Comandancia de Cádiz, explicando el significado, historia y simbología de la faja del General.



Tras esto, el Teniente Coronel dio paso al General Don Alfonso Rodríguez del Castillo, que mostró primeramente su agradecimiento por su nombramiento como Hermano Honorario.
A continuación y como nexo de conexión de la entrega de su faja, comenzó su discurso:
«Históricamente se le atribuye a la Santísima Virgen una especial intervención durante la reconquista a favor de las huestes cristianas, y fueron numerosas las imágenes de la Virgen María que en la edad media se mandaron tallar por los monarcas católicos, como recuerdo de sus oraciones en los preludios de una gran batalla, y en su intersección por la victoria».
«Por su intersección y colaboración no sólo se le dan las gracias a la Madre de Dios, también se le conceden títulos militares».
«Desde entonces son numerosos los ejemplos que se han prodigado a lo largo de la historia de concesión a las distintas advocaciones de la Virgen María de Fajas Generales. Hoy son las Hermandades las que solicitan a los mandos militares y a la Guardia Civil, o bien son estos los que en agradecimiento por su protección durante su vida de servicio a la Patria, los que ofrecen su faja a las Santas imágenes de la Virgen».
«Por ello, como muestra de gratitud, te ruego aceptes, Madre de Dios de la Misericordia, esta faja de General, la cual representan además de una larga trayectoria de servicio hacia los demás, mi vocación, mis desvelos y los de mi familia, y la lucha por conseguir una España más segura».
«Te ruego que acojas bajo tu manto a todos los fallecidos de la Guardia Civil, y de esta Hermandad, así como a todas las víctimas de las inundaciones en Valencia, Albacete y Málaga».
Una vez concluido su discurso se procedió a la retirada de la Faja del General por parte de la Camarera de nuestra Santísima Virgen, Doña María Luisa Cuñado de Azcárate, y a su posterior bendición, para ser colocada a los pies de nuestra Reina del Transporte.




Tras esto, nuestro Hermano Mayor Manuel Monje Virues de Segovia esgrimió unas palabras de enorme agradecimiento hacia Don Alfonso Rodríguez del Castillo.
Para concluir el acto el General firmó en nuestro Libro de Honor.


