La jornada de ayer lunes fue una de esas jornadas que se quedarán grabadas en nuestras vidas. Los momentos vividos indescriptibles. Y todo en entorno al Rey Cautivo del Consuelo, el de las manos atadas, que debido a su inminente restauracion, partirá hacia tierras Bornenses.
Todo comenzó con la Solemne Eucaristía de despedida, celebrada por nuestro Director Espiritual, el Rvdo. Padre Felipe Ortuno Marchante, que de nuevo con sus palabras nos regaló una de sus catequesis. Todo ello con una Basílica abarrotada de fervor y devoción, siendo nuestro Señor el centro de todas las miradas y oraciones.

Una vez concluida, se dió por iniciado el besamanos al Señor del Consuelo, una estampa que llevábamos sin poder disfrutar varios años, ya que tras la pandemia, solo se exponía al Señor en veneración a los fieles.

Fueron unos momentos muy emotivos, donde un mar de personas, hermanos y devotos se acercaron a besas las manos del que todo lo puede.

Además se dispuso de una bolsa para que todo aquel que quisiera, pudiera introducir sus peticiones al nuestro Señor. Dicha bolsa acompañará al Señor durante el proceso de restauración.

El acto en sí concluyó con un pequeño traslado de la imagen a la Sacristía de la Basílica donde todo el que quiso pudo despedirse del Señor.

Ya hemos empezado a descontar los días del calendario para volver a encontrarnos con la mirada de tu Consuelo.

